LA CASETA DEL AGUA
Ya no lo soportaba, llevaba toda la tarde haciendo la tarea.
Decidí llamar a mis amigas.
En menos de 30 minutos ya estábamos en el caudaloso, contaminado y nacido en el Quinto real, el río Arga.
Nos habían comunicado que podría venir una gran avenida de agua, debido a las tormentas en el norte de Navarra. Ya estábamos en la orilla, así que nos daba igual lo que pasaría.
Jugamos con piedras a ver quien alcanzaba mas distancia. Juana, que era como se llamaba la orilla, nuestra amiga, se enfado.
Tuvo mucha paciencia para aguantarnos, pasaron unas horas y nos dijo:
-¡Chicas iros de aquí! No me dejáis dormir, se avecina un desbordamiento.
-No, por un día que nos lo pasamos bien, ¡Anda!
Ya no lo soportaba, llevaba toda la tarde haciendo la tarea.
Decidí llamar a mis amigas.
En menos de 30 minutos ya estábamos en el caudaloso, contaminado y nacido en el Quinto real, el río Arga.
Nos habían comunicado que podría venir una gran avenida de agua, debido a las tormentas en el norte de Navarra. Ya estábamos en la orilla, así que nos daba igual lo que pasaría.
Jugamos con piedras a ver quien alcanzaba mas distancia. Juana, que era como se llamaba la orilla, nuestra amiga, se enfado.
Tuvo mucha paciencia para aguantarnos, pasaron unas horas y nos dijo:
-¡Chicas iros de aquí! No me dejáis dormir, se avecina un desbordamiento.
-No, por un día que nos lo pasamos bien, ¡Anda!
-Vete de aquí, deja nos en paz.
-Vale me voy, pero... bueno yo os lo digo por vuestro bien.
-Adiós Juana.
-Adiós chicas.
En cuanto Juana se fue nos vimos completamente rodeadas por agua. Pedimos ayuda. Pero nadie contestaba, no teníamos salida.
Los animales de un minuto para otro vinieron y nos ayudaron, salimos de ese apuro gracias ellos.
Visto y no visto nuestros salvadores empezaron a construir una casa para protegernos de la avenida de agua.
Nada mas terminarla, nos invitaron a entrar en ella.
Todo el pueblo se cobijo en dicha casa, cerramos puertas, ventanas, y nos aprovisionamos de bebida y comida.
Estuvimos allí durante un mes hasta que vimos que el río había descendido.
Gracias a esa casa todas las personas, animales... Se salvaron. A partir de ese momento se le llamo la caseta del agua.
-Vale me voy, pero... bueno yo os lo digo por vuestro bien.
-Adiós Juana.
-Adiós chicas.
En cuanto Juana se fue nos vimos completamente rodeadas por agua. Pedimos ayuda. Pero nadie contestaba, no teníamos salida.
Los animales de un minuto para otro vinieron y nos ayudaron, salimos de ese apuro gracias ellos.
Visto y no visto nuestros salvadores empezaron a construir una casa para protegernos de la avenida de agua.
Nada mas terminarla, nos invitaron a entrar en ella.
Todo el pueblo se cobijo en dicha casa, cerramos puertas, ventanas, y nos aprovisionamos de bebida y comida.
Estuvimos allí durante un mes hasta que vimos que el río había descendido.
Gracias a esa casa todas las personas, animales... Se salvaron. A partir de ese momento se le llamo la caseta del agua.
Hola Neriux me encanta tu leyenda sige escribiendo guapa.
ResponderEliminarHola maja me gusta mucho la leyenda y también te dijo lo mismo que ainhoa sigue escribiendo guapa
ResponderEliminarle falta dialogo y descriciones
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